Diseñaron un tapaboca acústico para disfrutar de los conciertos

La idea fue de un reconocido director de orquesta húngaro. Aseguran que mejora la experiencia musical y cuesta 26 dólares.

Desde hace varios meses, la industria musical está trabajando en la posibilidad de volver lentamente a los shows en vivo. Ya vimos algunas pruebas al aire libre. El mes pasado, Sam Fender brindó un show en el Gosforth Park de Newcastle, ante más de 2500 personas, que cumplieron con el protocolo de distanciamiento social.

Los fanáticos pudieron asistir en grupos de hasta cinco personas y fueron separados por un vallado construido especialmente para el recital.

Para mejorar la capacidad de audición de los conciertos, en este caso de música clásica, el reconocido director de orquesta húngaro Iván Fischer presentó un tapaboca que además de cumplir los estándares de protección contra el coronavirus, trae dos manos de plástico que se colocan en las orejas y que mejora la experiencia musical.

“La mascarilla generó interés internacional desde Japón y China hasta países europeos y americanos como los Estados Unidos y México”, contó Adél Tossenberger, jefa de prensa de la Budapest Festival Orchestra (BFZ), en una entrevista con la agencia Efe.

Por su parte, Fischer presentó su invento con un video y recordó las ideas del compositor Wolfgang Amadeus Mozart: “Hay que convertir la necesidad en una virtud”.

“Ahora muchos usan mascarillas, algo que consideran como una necesidad, lo que al mismo tiempo ofrece una posibilidad de mejorar la acústica”, explicó el famoso director de la BFZ. También, recordó que al poner las manos detrás de los oídos la música suena “más cálida y fuerte” y que por eso inventó “la mascarilla para mejorar la acústica”.

“Las dos palmas transparentes ofrecen un sonido que será mucho más bello, mientras que la mascarilla cuenta con un diseño especial”, resaltó el músico.

Fuente: tn.com